
Tuxtla Gutierrez, Chiapas. Nos hacen llegar la siguiente DENUNCIA CIUDADANA, y nos exigen total anonimato, para evitar represalias: “Quiero externar una denuncia y expresar la molestia que tenemos muchos estudiantes de Psicología en la UNICACH debido a las pésimas condiciones en las que se encuentran nuestras instalaciones y a la falta de atención por parte de la facultad”.
Las aulas están en muy mal estado: hay muy poca luz, varios ventiladores no funcionan, muchos enchufes están descompuestos y algunos incluso representan un riesgo.
El piso está roto y despegado en varias partes, las chapas están dañadas y las sillas están muy deterioradas. Tampoco contamos con proyectores suficientes, e inclusive hace unos días explotó una extensión de tan deteriorada que esta, esto ha dificultado las clases.
Además, la Cámara de Gesell lleva más de un año sin funcionar ni ser reparada, siendo una herramienta fundamental para nuestra formación como estudiantes de psicología. Esto limita gravemente nuestras oportunidades de aprendizaje práctico.
Por otra parte, el proceso de selección de este año se realizó durante el periodo de clases, provocando que los estudiantes perdiéramos varios días de clases, acortando el semestre prácticamente a tres meses y medio y afectando el desarrollo normal de las materias. Las evaluaciones del segundo parcial se han extendido por semanas debido a esta situación.
La única respuesta ha sido que los docentes tomaron cursos y debemos ser “creativos” pero esto no resuelve el problema real ni compensa el tiempo perdido ni las deficiencias estructurales.
La Facultad de Ciencias Humanas, donde se encuentran Psicología y Desarrollo Humano, se encuentra en evidente abandono. Constantemente se menciona la falta de presupuesto, pero pasan los años y no hay mejoras reales.
Los baños muchas veces no tienen agua y varios no funcionan. En general, la universidad muestra un claro descuido hacia las necesidades básicas del alumnado, dejándonos sin recursos, sin espacios adecuados y con una gran falta de prácticas importantes para nuestra formación profesional.
Es preocupante que se espere que los estudiantes continúen su formación en estas condiciones, cuando lo mínimo debería ser contar con instalaciones dignas y funcionales.
Los estudiantes merecemos condiciones adecuadas para nuestra formación, no excusas ni abandono.


