
DANIEL MÉNDEZ SOSA INFLA COSTOS DE JUEGOS MECÁNICOS PARA FINANCIAR CAMPAÑA
Por: Alfredo Luis
SALINA CRUZ, OAXACA. – Lo que debería ser una celebración de identidad y alegría para las familias de Salina Cruz este próximo 12 de mayo, se ha convertido en el nuevo “botín de oro” de la administración municipal.
Fuentes fidedignas han revelado una red de cobros excesivos que obligará a los juegos mecánicos a elevar sus tarifas a niveles nunca antes vistos, golpeando directamente el bolsillo de los ciudadanos.
El “Impuesto del Capricho”: 800 mil pesos por instalarse.
La administración que encabeza Daniel Méndez Sosa ha impuesto una cuota oficial de más de $600,000 pesos a los empresarios de juegos mecánicos por su estancia en el municipio.
Sin embargo, el escándalo no termina ahí: fuertes rumores desde el interior del palacio municipal señalan que se exigió un “pago extra” de $200,000 pesos adicionales, sumando una cifra estratosférica de $800,000 pesos.
Este cobro desmedido no es una simple recaudación de impuestos; es, según señalan analistas políticos y fuentes cercanas, un mecanismo de recaudación para la campaña de proselitismo político de Méndez Sosa en su búsqueda por una diputación federal.
Por lo que el ciudadano es la verdadera víctima.
La lógica económica es implacable: ante un cobro municipal tan elevado, los dueños de los juegos mecánicos se verán forzados a disparar los precios de los boletos para poder recuperar su inversión y obtener una ganancia mínima.
“No son los feriantes, es el Ayuntamiento”: Es crucial que la ciudadanía entienda que, cuando suban a sus hijos a un juego y noten el incremento abusivo en el costo, los responsables no son los dueños de la feria, sino la ambición del presidente municipal.
Una feria con sabor a campaña
Mientras la economía local lucha por mantenerse a flote, la administración municipal parece priorizar las aspiraciones personales de Daniel Méndez Sosa por encima del bienestar social.
El uso de las festividades del 12 de mayo como “caja chica” para intereses electorales representa un abuso de poder que deja a Salina Cruz con una fiesta impagable para la mayoría de las familias.
¿Hasta dónde llegará la voracidad del gobierno municipal? La ciudadanía tiene la palabra frente a un cobro que busca financiar boletas electorales a costa del entretenimiento de los niños de Salina Cruz.
