Calle 15 Colonia Guanajuato, Oaxaca CP 86000


Por Alfredo LUIS RUIZ


SANTO DOMINGO TEHUANTEPEC, Oax. – Lo que comenzó como una polémica por una camioneta Suburban “rentada” y escaló con el descubrimiento de una Tahoe 2025 de casi 2 millones de pesos, ahora destapa un entramado más profundo en el Istmo.

La secretaria de Bienestar, Vilma Martínez Cortés, no solo enfrenta señalamientos por el uso de vehículos de lujo, sino que ahora los reflectores apuntan hacia su presunto crecimiento patrimonial y lo que ciudadanos describen como una “herencia política” en Santo Domingo Tehuantepec.


Mientras la funcionaria intenta apagar el incendio de las camionetas con la explicación de que son “rentadas”, en las calles de la colonia La Soledad los vecinos observan algo que no se puede rentar: maquinaria pesada.

ENTRE MAQUINARIA Y CAMIONETAS: EL PATRIMONIO BAJO LA LUPA

De acuerdo con testimonios de habitantes de la colonia La Soledad, en un domicilio de la zona se encuentran resguardados vehículos de carga y maquinaria pesada que, según señalamientos de los vecinos, estarían vinculados con la ex presidenta municipal. Lo que más indigna a los ciudadanos es el contraste: “Antes de ser funcionaria no tenía nada de esto, ¿ahora resulta que todo es rentado?”, cuestionan irónicos habitantes de Tehuantepec.

LA CAMIONETA QUE DICE ES “RENTADA”


El crecimiento patrimonial de Martínez Cortés se ha convertido en un tema recurrente en las conversaciones de los tehuanos, quienes comparan su situación económica actual con la que tenía antes de ocupar cargos públicos. La pregunta que flota en el ambiente es la misma que ronda las camionetas de lujo: ¿de dónde salió?

Pero el descontento no solo se limita a los bienes materiales. En Santo Domingo Tehuantepec, los ciudadanos señalan que Vilma Martínez habría dejado encargado el municipio a una persona de su círculo más cercano al concluir su administración como presidenta municipal.

Esta práctica, que durante años fue criticada en otros partidos, hoy es señalada como un mecanismo para mantener la influencia política en la región.


“Dejó a alguien para que le cuide la plaza”, comentan habitantes que ven con recelo cómo el poder se concentra en un grupo reducido, mientras la mayoría observa desde fuera.


A este escenario se suma un elemento que ha encendido las alertas entre la población: en redes sociales y en las calles del Istmo han comenzado a aparecer nuevos perfiles políticos realizando recorridos y entregando apoyos materiales. Para algunos, se trata de una clara estrategia anticipada rumbo a los futuros procesos electorales.
La ciudadanía observa con escepticismo estas acciones, pues consideran que se repiten las mismas prácticas que antes se criticaban: uso de recursos públicos para posicionamiento político y continuismo disfrazado de renovación.


Mientras algunos sectores respaldan el proyecto político encabezado por Vilma Martínez, la mayoría comienza a alzar la voz. Las opiniones están divididas, pero hay un punto en el que coinciden: la exigencia de transparencia.
“Queremos saber de dónde salieron las camionetas, la maquinaria y las propiedades. Si todo es legal, que lo demuestren. Pero si van a seguir con el cuento de que ‘es rentado’, que muestren los contratos”, exigen ciudadanos que ya no se conforman con explicaciones a medias.


Lo que inició como una denuncia aislada por una Suburban se ha convertido en un emblema de la desconexión entre el discurso de austeridad y la realidad de quienes gobiernan. La Tahoe 2025, la maquinaria pesada, las propiedades y la herencia política son piezas de un mismo rompecabezas que los ciudadanos de Tehuantepec están decididos a armar.


¿Será que todo es rentado? ¿O ha llegado el momento de que las autoridades expliquen, con papeles en mano, el origen de tanta prosperidad?